Global perspectives, local solutions: Improving human–predator coexistence through collaboration, meaningful experiences and cross-cultural knowledge
Global perspectives, local solutions: Improving human–predator coexistence through collaboration, meaningful experiences and cross-cultural knowledge
Resumen
La coexistencia entre humanos y depredadores es una relación compleja y dinámica influenciada por una variedad de factores socioecológicos.
Reconocer el conflicto como un aspecto inherente de la coexistencia, en lugar de verlo solo como un problema a resolver, es fundamental.
Esta revisión de la literatura examina cómo una serie de factores contribuyen a la tolerancia y la coexistencia entre humanos y depredadores.
Una revisión sistemática de 76 artículos revisados por pares de 33 países proporciona valiosas perspectivas sobre los matices asociados con estos factores en diferentes contextos.
La colaboración entre los actores sociales es crucial para abordar las tensiones culturales, aumentar la confianza en las agencias estatales y alcanzar acuerdos para prácticas de convivencia.
Aunque se suelen enfatizar los beneficios materiales (por ejemplo, ecoturismo, compensación económica), los valores relacionales e intrínsecos, las emociones y las experiencias personales significativas juegan un papel aún más importante en el fomento de la tolerancia.
El reconocimiento de los atributos positivos de los depredadores, los beneficios mutuos, la importancia cultural y las profundas conexiones humanas con la fauna pueden ayudar a moldear las percepciones de los depredadores de manera culturalmente informada.
Es esencial realizar más investigaciones interculturales adecuadas y respetuosas que amplifiquen las voces y el conocimiento indígena para comprender los matices de las interacciones entre humanos y depredadores en diversos contextos socioeconómicos y ecológicos.
Una gestión integral para mejorar las relaciones entre humanos y depredadores debe considerar los contextos ecológicos junto con las normas culturales y prioridades de las comunidades locales. Este enfoque permitirá prácticas y soluciones de convivencia legítimas, situadas y a largo plazo.