5 enero 2026

Más de 100 años tiene el herbario realizado por Martin Gusinde, misionero austríaco-polaco que a principios del siglo XX recorrió Isla Navarino, en plena Patagonia, recolectando más de 100 muestras de las distintas hierbas y plantas que allí crecen, registro que hoy podemos revisar a través de una exposición montada en la Biblioteca Gabriela Mistral del Campus Villarrica de la UC.
Descubierta en 2021, la colección contiene 105 plantas prensadas, conservadas en buen estado, que entregan testimonio de las culturas Yagán, Kawésqar y Selk’nam. Esta colección fue estudiada por la investigadora del CEDEL UC, Daniela Salazar, en un trabajo que aunó esfuerzos chilenos y holandeses en Steyl, pueblo de Países Bajos donde se encuentra la colección.


“Revela una colección que estuvo fuera el conocimiento público y académico un centenio, por lo que nutre el conocimiento de la biodiversidad cultural de Patagonia”, señala Salazar. “La colección contiene plantas secas herborizadas, que muchas veces contienen flores, semillas, partes leñosas, etc. Esto las convierte en material de posibles nuevos análisis e investigaciones en el presente”.
Esta colección se convierte, así, en un testimonio de valor acerca de una época transformadora para el contexto social del país, así como de la influencia de misioneros católicos de la época y el conocimiento que generaron.
“Hay conocimiento específico no solo acerca de las especies y sus características científicas”, dice Nina van der Werf, curadora del Missiemuseum, museo donde se encuentra la colección, “sino que también conocimiento práctico acerca de cómo estas plantas eran usadas por la comunidad y los nombres que los locales les daban”.

«Nos hizo mucho sentido que esta colección se presentara acá”, asegura por su parte la jefa de la Biblioteca Gabriela Mistral, Cherie Araya, “que este escritor, también etnólogo, investigador de tomo y lomo, estuviera dentro del ambiente de una biblioteca donde se genera mucha investigación”.
Nacido en Breslau, actual Polonia, Gusinde era un misionero de la orden del Verbo Divino, establecida en Steyl, Países Bajos en la frontera con Alemania. Desde allí, la orden formaba a misioneros con preparación en sociología, antropología, biología y otras ciencias sociales y naturales, formando verdaderos etnógrafos en los territorios donde eran encomendados con la misión evangelizadora de la Iglesia Católica.
Durante mi primer viaje a la Región de Magallanes, tuve la oportunidad de entender cuan imperfecto e incompleto era nuestro conocimiento de este territorio. Me di cuenta de la urgente necesidad de resolver el enigma, presente hasta estos días, sobre su particular flora y fauna, geología y paleontología., y sobre todo, la etnología y antropología de los fueguinos. Este último punto es especialmente urgente, dado que estos pueblos van avanzando a una extinción definitiva, imposible de detener.
Martin Gusinde, Diarios de Viaje (1918 – 1920)
Su paso por Chile entre 1918 y 1924, lo convirtió en testigo del declive de los pueblos originarios allí asentados, y los efectos de la colonización sobre sus poblaciones, algo que no pasó desapercibido para el misionero.
Salazar asegura que el descubrimiento de esta colección abre la puerta a una “reflexión en torno a la colonización del patrimonio natural y del conocimiento del sur del mundo de la época, y las acciones posibles para restituir estos escenarios presentes hasta el día de hoy”.
«Gusinde sabía que las poblaciones de indígenas estaban pasando por un declive, y del valor de su testimonio”, señala van der Werf, “así, registró la forma cómo construían, cómo se movían, cosas muy simples acerca de sus modos de vida, en un esfuerzo por documentar tantos aspectos de su vida como pudiera”.
Tanto Salazar como van der Werf y Araya, coinciden en que este es un conocimiento que debe ser democratizado y puesto a disposición de los distintos intereses, en un contexto donde el conocimiento se aloja en el norte global.
“Permite acercar a la gente a este trabajo y su historia, y con ello abre una oportunidad de apropiación y utilización para los fines que las mismas comunidades estimen convenientes”, explica la investigadora.

“Es interesante tener este tipo de comentario e información para poder desarrollar una colección que sea también rica en torno a la investigación o al trabajo que realizan aquí, tanto en los docentes como los investigadores», señala por su parte Cherie Araya.
La exposición se puede visitar en la Bilbioteca Gabriela Mistral del Campus Villarrica de la UC, de lunes a viernes, y estará disponible hasta el 23 de enero.
Matías Durán Pacheco
Coordinador de Comunicaciones
CEDEL UC