10 diciembre 2025

Este jueves 4 de diciembre se inauguró la Exposición Artística “Esculpir la Memoria”, una muestra de objetos realizados en distintas materialidades y técnicas para abordar la pregunta por cómo las huellas presentes en los bosques esculpen nuestra identidad y cultura.
Este diálogo entre ecología y arte es producto del trabajo del académico de la Escuela de Artes UC, Luis Prato, y el investigador del Centro UC de Desarrollo Local (CEDEL UC), Tomás Ibarra, en el marco de un proyecto de Apoyo a la Investigación Interdisciplinaria de la Red de Centros y Estaciones Regionales, RCER UC, red de la cual forma parte el Centro.
Con el trabajo, los investigadores buscaron poner en diálogo las distintas aristas del bosque y sus transformaciones, en el marco de un encuentro interdisciplinario entre Arte y Ciencias. “Nos propusimos indagar en las relaciones que tenemos los seres humanos en los bosques, pero de una manera interdisciplinaria (…) para encontrar un modo distinto de poder relacionarnos con el bosque o conocerlo o entenderlo mejor”, señala Prato.

Desde su trabajo como investigador del CEDEL UC, Ibarra ha liderado y participado de diversos proyectos vinculados al bosque y los distintos fenómenos que allí ocurren, destacando el proyecto de Redes de Nido que en noviembre inició su temporada 18. “Desde el 2008 estamos trabajando en investigación y acción socioecológica alrededor de los bosques, y lo que nos ha demostrado este tiempo trabajando en este lugar es que los bosques tienen memoria», señala Ibarra.
Según explica el investigador, esta memoria es un cúmulo de experiencias de características históricas y evolutivas, con memoria ecológica y afectiva. Es esta última, la afectiva, la que buscan apelar con esta exposición.
“A la memoria afectiva no le hemos prestado tanta atención y, lo que nos permite el arte, la experiencia estética, es hacer un esfuerzo por comprender de forma más amplia a los bosques y trabajar en su protección”.

Una de las características del bosque que expone el montaje, es la habilidad de los hongos para “dibujar”. Así fue como definió Prato algo que poco a poco fue descubriendo, orientado por el trabajo de investigadores como Ibarra.
“A mí me marcó mucho la cantidad de expresiones que tienen los científicos de preguntarse acerca de la realidad del bosque y su infinidad de relaciones. (…) Tomás va buscando y haciéndose preguntas de cómo funcionan estas redes tan complejas. Una pregunta similar fue, por ejemplo, la que yo me hice sobre la descomposición”, explica el artista.
Esta pregunta lo llevó a descubrir las capas de funga que se forman en las cortezas de los troncos en descomposición. “Un árbol que se cae está lejos de ser una pérdida o significar solo una muerte en el bosque, es el surgimiento de nuevas vidas, nuevas expresiones (…) yo en lo que puse el foco fue en la forma de actuar de los hongos, de la descomposición de la madera y cómo, a medida que van descomponiendo el árbol, van dejando huellas”.

“Las técnicas son un resultado”, señala Prato respecto a las diversas materialidades que se pueden observar en la exposición. Esta se encontrará disponible en el CIDS, en Bernardo O’Higgins 504, Villarrica, durante todo diciembre y de forma gratuita, extendiendo su exhibición hasta el lunes 5 de enero de 2026. Es abierta a todo público, y se puede visitar entre 9 AM y 18 PM.
Revisa la galería de imágenes de Cristóbal Saavedra, de la inauguración de la exposición.
Matías Durán
Coordinador de Comunicaciones
CEDEL UC